senderos sinuosos en la noche
de una ciudad perdida.
No sé si marcan los caminos
que tú,
o quizás yo,
debamos seguir.
Quizás sólo sean la estrella polar,
de los que doloridos
se han perdido en una noche
amarilla.
Pero a mí ya no me quedan muchas rutas.
Quizás esta sea la nuestra.