Hablamos de esa soledad que no se va estando rodeado de gente.
De esa soledad que no se va ni con los besos ni los abrazos. Tampoco con las palabras.
De la que te das cuenta mirando al techo de tu habitación.
De esa soledad que se extiende como un virus por todas tus arterias.
Que infecta tu cuerpo, que quema tus células.
Ardores mentales.
Hablamos de esa soledad que solo se cura encontrando.
Pero todavía quedan muchos bosques que recorrer.
Excursiones por la nada.
Que tengamos un buen viaje.
Que tengamos un buen viaje.
sábado, 14 de junio de 2014
56
¿Nunca has querido saber
qué se siente cuando te atraviesan el corazón con una bala?
Cuando el sable perfora tu ventrículo derecho,
cuando se desgarra la carne entorno a tus huesos.
El chasquido de un hueso crujiendo al ceder,
la piel al despegarse del cuerpo.
Parece que el dolor es el más perpetuo miedo,
pero a todos nos gusta el sabor del terror en el paladar,
el de la sangre manando por la boca.
viernes, 13 de junio de 2014
45
Te deshaces en un millón de caleidoscópicas palomas,
y ahora no tengo alas para seguirte.
Te vas con la tormenta,
y me quedo encerrado en el ojo del huracán.
Llueves y resbalas por entre los torrentes,
y la embestida de tu cauce es arrolladora.
Y es que se me derrama la inspiración por los ojos y por la boca.
y ahora no tengo alas para seguirte.
Te vas con la tormenta,
y me quedo encerrado en el ojo del huracán.
Llueves y resbalas por entre los torrentes,
y la embestida de tu cauce es arrolladora.
Y es que se me derrama la inspiración por los ojos y por la boca.
jueves, 29 de mayo de 2014
54
¿Es normal, que encuentre más poesía en el cielo que en todos vuestros versos de cemento?
Porque hay más metáforas en cualquier hoja caída que en cien libros impresos con vuestra tinta de ladrillo.
Porque hay más metáforas en cualquier hoja caída que en cien libros impresos con vuestra tinta de ladrillo.
miércoles, 28 de mayo de 2014
martes, 27 de mayo de 2014
01
Salta por los tejados que rasgan el cielo y abre los barrotes de la noche. Una espiral de estrellas y humo le escuece en los ojos, le golpea en el estómago, le corta la respiración. Los planetas se alinean frente a sus ojos, para después desvanecerse en un chisporroteo azul grisáceo. Huele a salitre, a sudor y a hierba recién cortada. Nunca el dolor había sido tan indoloro, ni la sangre tan densa. Un fulgor rojo rompe el cielo, provocando una catarata de cristales. La luz, siempre trae consigo las sombras.
Resaca.
Resaca.
sábado, 3 de mayo de 2014
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